PATRICIA RAMÍREZ: EL SUFRIMIENTO DE UN ENTRENADOR

Buenos días a todos, en primer lugar queremos pedir disculpas por las diferentes dificultades que estamos teniendo estos días para poder publicar en @lawebdelmister, intentaremos poder buscar una solución lo antes posible. Hoy vamos con una nueva publicación realizada por la psicóloga deportiva Patricia Ramírez en el periódico deportivo Marca

EL SUFRIMIENTO DE UN ENTRENADOR

Empieza la búsqueda de banquillos. Algunos han sido ocupados ya Otros entrenadores esperan con deseo poder participar en el proyecto de un club, poder sentirse entrenador y dar así sentido a sus sueños. Los entrenadores adoran su trabajo, no hay más que ver la pasión con la que algunos entrenan y dirigen los partidos.

La profesión de entrenador es completamente vocacional, desde que entrenan a los niños de 6 años hasta los que dirigen a los futbolistas profesionales. Llevan el fútbol en las venas y en el ADN. Y todo esto, a pesar del sufrimiento. Porque, ¿os habéis dado cuenta del sufrimiento de los entrenadores?

Las señales visuales no engañan. El fútbol envejece. Bueno, el fútbol no, el estrés y el sufrimiento con el que muchos entrenadores viven la liga, los resultados las lesiones, las críticas, los errores y los aciertos. No hay más que ver fotos de entrenadores de hace cinco años y compararlas con el momento actual. Hay claros signos de envejecimiento. El estrés deteriora nuestro organismo pudiendo causar verdaderos estragos, desde problemas de sueño, a fatiga, bloqueo mental y muchos otros psicosomáticos como alterar la tensión arterial, deprimir al sistema inmunológico, irritar el sistema digestivo, problemas de calvicie y un largo etcétera.

Sinceramente el entrenador sufre por todo. Sufre cuando no tiene equipo y vive la incertidumbre del baile de banquillos. Con certeza de si vas a entrenar o no, de si lo harás al inicio de la temporada o en el mercado de invierno, si te podrás quedar en España o tendrás que buscar equipo fuera. Y añade a este miedo los cambios de traslado que implican para la familia: vivienda, colegios, trabajo de la mujer…

Sufre cuando tiene equipo. Si gana, porque se tiene miedo a perder el próximo, si pierde, porque te ves obligado a ganar el siguiente encuentro. Sufre porque los jugadores se lesionan y, qué casualidades de la vida, siempre se lesionan en el peor momento para hacerlo. Sufre por el jugador que debería convocar y no convoca porque el objetivo grupal le obliga a poner al más talentoso y no al que más se lo merece.

Sufre porque los otros equipos ganan, empatan o pierden los que no deberían. Un entrenador sufre de lunes a lunes, salvo el día siguiente a la victoria que le da una tregua. Pero basta con que empiece a plantearse el partido siguiente, para que empiece a darle vueltas a todos los problemas que el rival pueda ponerle enfrente.

Muy vocacional tiene que ser para que los pocos y efímeros momentos en los que no se sufre compensen la montaña rusa de las emociones. Mucho ánimo a todos los que empiezan a pensar desde ya en su proyecto deportivo.

@patri_psicologa

Ya saben que pueden enviarnos sus comentarios sobre el vídeo en nuestra web

Si lo desean también podemos atenderles en el e-mail

lawebdelmister@outlook.es

TWITTER: @lawebdelmister

facebook.com/lawebdelmister

También puede descargar nuestra aplicación en el siguiente enlace http://mobincube.mobi/374DIZ

Anuncios

YOLANDA CUEVAS: MARCADORES CON VALORES Y NO SOLO GOLES

Buenos días a todos y feliz fin de semana, esta semana no hubo publicación de porteros por diferentes problemas, pero hoy en @lawebdelmister vamos con una nueva publicación de psicología deportiva, esta vez de la mano de la psicóloga deportiva Yolanda Cuevas

MARCADORES CON VALORES Y NO SOLO GOLES

En ciertas competiciones nos encontramos con marcadores que sorprenden. Más que por el resultado por la falta de valores que hay detrás de ellos y por las categorías de las que se tratan. Categorías de deporte base, deporte formativo en el que el objetivo es disfrutar, aprender del deporte, y crear hábitos. Sí, les gusta ganar pero ganar nunca puede estar unido a humillar al equipo contrario. Identificando a chavales como rivales, se convierten en partidos de vida o muerte en el que los egos de ciertos entrenadores están por encima de la función que tienen, no hay que olvidarlo, también forman. Atrás quedó el entrenador que solo enseñaba la parte técnica y táctica, las necesidades han cambiado. Los niños aprenden de todo y de todos, lo que ven, oyen y viven y hay que estar a la altura.

Hay que valorar el esfuerzo y lo que consiguen gracias a sus entrenamientos pero nunca humillar al rival, con o sin intención. Hasta los grandes nos han demostrado en una Eurocopa que no eran necesarios 3 minutos para sentenciar un 4-0. ¿Por qué pues en categorías inferiores? ¿No pedimos a los grandes que sean ejemplo porque son los ídolos de los pequeños?

Ningún entrenador o club que defienda el deporte como instrumento de transmisión de valores puede defender con argumentos acciones de este tipo. Marcadores con 30 goles de diferencia están fuera de lugar en las categorías en formación.

En el descanso es momento de valorar lo hecho y destacar que han sido buenos deportistas que han cumplido sus objetivos individuales y de equipo. Pero también es momento de pensar en el equipo contrario, de sacar la empatía al terreno de juego, de poner en valor otras habilidades y no hacer solo lo que sale fácil. Más, cuando el equipo de niños está en un nivel físico y mental, claramente inferior.

Se puede jugar y ganar siendo buen deportista pero mejor siendo mejor persona. Nunca hagas a los demás lo que no te gustaría que te hicieran a ti. Ni en el deporte ni en la vida.

Los entrenadores tenéis la responsabilidad y una gran oportunidad de educar en valores con la práctica. Todas las semanas durante los entrenamientos y partidos tenéis nuevas posibilidades para ello. El partido no acaba cuando lo señala el árbitro, el “partido de verdad” acaba cuando se sacan aprendizajes que te hacen mejor y te permite avanzar.
El entrenador del equipo que pierde también tiene retos:

  • Alentar a que ante la adversidad uno tiene que crecerse y que no hay que abandonar.
  • Poner en común los méritos que han hecho llegar a esa final y darles valor.
  • Que es el momento de demostrar que son un equipo y jugar más unidos que nunca.
  • Destacar qué aprendieron del partido o de un jugador.

Pero es importante entrenar estas habilidades desde niños dentro de la temporada y no esperar a situaciones como estas. Porque seguramente hay resultados que se ven venir.

Una vez más se demuestra la importancia de la gestión emocional por parte de entrenadores y padres ante chavales llorando que no quieren salir al terreno de juego.

Si queremos un deporte que enseñe y eduque en valores todos tenemos que poner de nuestra parte y no presumir de ciertos resultados. Cambiar el sistema en el deporte formativo tiene que ser el objetivo principal y así restar peso al número de goles.

Si solo se tienen en cuenta para determinar el “equipo campeón” los goles, luego no podemos vender que la educación en valores es fundamental. Hay que tener en cuenta otros marcadores. Los que anotan el respeto, el no insultar, el ser generosos pasando el balón, que sean comprometidos y no falten a los entrenamientos, el apoyo a sus compañeros, los que aplauden las buenas jugadas aunque no sean de su equipo… de este modo se fomentaría su práctica, y el marcador final, cambiaría.

@YolandaCuAy

http://www.yolandacuevas.es

 

Ya saben que pueden enviarnos sus comentarios sobre el vídeo en nuestra web

Si lo desean también podemos atenderles en el e-mail

lawebdelmister@outlook.es

TWITTER: @lawebdelmister

facebook.com/lawebdelmister

También puede descargar nuestra aplicación en el siguiente enlace http://mobincube.mobi/374DIZ

PATRICIA RAMÍREZ: ¿Y AHORA QUÉ?

Buenos días a todos, comenzamos el mes de mayo en nuestra web, se está acabando la competición y hoy hay partido para la mayoría de los equipos, os traemos una publicación desde @lawebdelmister que puede ser interesante a estas alturas y de la psicóloga deportiva Patricia Ramírez que publicó en el periódico Marca el 6 de Mayo de 2015

¿Y AHORA QUÉ?

Encajas ocho goles, desciendes matemáticamente y te quedan tres partidos por delante. ¿Y ahora qué? Me han preguntado que cómo podemos mantener el ánimo y seguir jugando los tres partidos de Liga que quedan. Poder, se puede. Pero es antinatural pedir que salgan a competir 93 minutos como si nada hubiera pasado.

A pesar de que hay descensos que con el tiempo se ven venir, nadie está preparado para un momento tan duro y desolador, ni siquiera cuando ya lo has vivido alguna vez en tu carrera profesional. Ningún jugador, técnico o club quisiera vivir esta situación, pero forma parte del juego. Los deportistas de alto rendimiento siempre quieren competir y ganar. En el fútbol intervienen demasiadas variables para poder tenerlo controlado.

LA RESPONSABILIDAD NO ESTA EN SUFRIR, SINO EN HACER LO QUE SABES: JUGAR

Superar un descenso requiere atravesar un periodo de duelo. El duelo es el estado emocional de tristeza, desolación, bloqueo y otros síntomas como la ansiedad, propios de quien pierde algo muy querido. Un descenso es la pérdida de objetivos, sueños, la sensación de correr, entrenar, competir y jugar sin que sirviera para nada.

Estos pensamientos negativos, ahora, no son reales, sino deformados. Porque la temporada siempre te ofrece nuevos compañeros, nuevas formas de entrenar, poder pertenecer un año más a la categoría estrella del fútbol, otras vivencias, la superación personal y colectiva y muchas otras cosas que son difíciles de valorar en este momento. Es normal, el cerebro tiende a buscar la responsabilidad individual y colectiva en el descenso. Los protagonistas piensan más en por qué, cuándo o cómo no fuimos capaces de darle la vuelta, que en valorar lo que sí fue positivo.

El duelo necesita tiempo y forzar emociones positivas no es psicológicamente saludable. La tristeza y la frustración tienen su función y tenemos que dejar que se expresen. No pidáis ahora que se olviden, que pongan buena cara y que piensen en el año próximo.

Dos consejos para seguir compitiendo lo que queda:

1. Es el momento de jugar sin presión. Hay veces que cuando cierras definitivamente una carpeta, aunque sea perdiendo, descansas. Ya no necesitas martirizarte más con el famoso “hay que ganar sí o sí”. Relájate.

2. Jugar sin presión te permite jugar con más calidad. El miedo inhibe muchos de tus movimientos y fluidez en el juego, cometiendo así más fallos. Inventa, juega, fluye y deja que observen lo bueno que eres.

Lo que hoy parece tremendo, mañana no lo será. La responsabilidad no está ahora en sufrir, sino en tratar de hacer lo que mejor sabes hacer: ser jugador.

@Patri_psicóloga

Ya saben que pueden enviarnos sus comentarios sobre el vídeo en nuestra web

Si lo desean también podemos atenderles en el e-mail

lawebdelmister@outlook.es

TWITTER: @lawebdelmister

facebook.com/lawebdelmister

GERMÁN DIORIO: CAUSA Y EFECTO

Buenos días a todos, hoy día de partido para muchos de vosotros y finalizamos el fin de semana, vamos con una publicación realizada por Germán Diorio psicólogo deportivo profesional, del que puedes ver alguna publicación en nuestra web 

CAUSA Y EFECTO

El deportista, sabemos, esconde una persona debajo del uniforme deportivo. Una persona que, aunque a muchos les cueste creerlo, influye de manera decisiva sobre el rendimiento del deportista en cuestión. Alguno pensará “obvio”, pero es casi una regla que, al ponernos los botines, las zapatillas o la ropa deportiva, muchas veces caigamos en el error de olvidar o no tener presente eso que, en frío, nos parece obvio: Somos personas, con una vida que va mas allá de lo estrictamente deportivo.
El tema es que, uno de los vicios más comunes en los deportistas de alta competencia es hacer girar TODA su vida en derredor de la actividad deportiva. El deportista viene programado con el chip de la carrera corta, y por ende entiende que debe vivirla intensamente, y si bien eso es en cierta forma así, en ninguna página del manual dice que hay que vivir solamente para el deporte.
Aprender a separar el profesional de la persona, especialmente en el aspecto emocional, es vital para que el profesional pueda rendir a pleno a partir de aprender esquivar o sortear de manera efectiva los momentos negativos que suelen venir de la mano de los resultados desfavorables o los contratiempos que suelen presentarse en las temporadas o competencias.
Es muy común encontrarnos con deportistas que sostienen que cuando juegan bien, todo fluye en su vida personal, en tanto que cuando deportivamente les va mal o no tan bien, todo su mundo relacional y si vida privada empiezan a sufrir trastornos de algún tipo.
El resultado manda, y el foco está tan puesto en el trabajo (deporte) que ese “cuando juego mal me va mal” se traslada a los entrenamientos, al punto que una mala practica suele tener como correlato una mala tarde en casa.
En términos de causa y efecto, a un mal entrenamiento le siguen momentos desagradables, porque en lugar ir a casa a buscar consuelo o un cambio de clima, el malhumor suele gobernarnos y ponernos ante la incómoda situación de pasarla mal, como si lo que buscáramos fuera una especie de autocastigo por el mal desempeño. Entonces nos pasamos el tiempo hasta la próxima practica / partidos sumidos en pensamientos negativos, comemos mal y descansamos peor, como si eso fuera a garantizarnos que al otro día vamos a rendir como deseamos.
¿Entonces? El problema pasa porque tenemos las polaridades / prioridades invertidas. No se trata de Juego Bien – Estoy Bien, sino de tratar de aprender a estar Bien en mi vida personal, para poder rendir bien en el deporte.
En términos matemáticos, un entrenamiento de 3, 4 o 5 horas no tendría que tener el poder de condicionarnos para el resto del día. Se trata de aprender a dar vuelta la pagina, despojarnos de las emociones negativas que nos dejó el mal momento (entrenamiento o partido) para luego buscar las razones que nos llevaron a rendir lejos de lo esperado, para así, con tranquilidad, generar estímulos que nos sirvan para provocar el cambio.
En términos mas profundos, gobernar nuestra vida mas allá de los resultados, en lugar de dejar que los resultados gobiernen nuestra vida.
Si jugué o me fue mal, es mucho mas saludable buscar en casa o mi vida personal, elementos que me permitan despejarme, limpiarme de las emociones negativas y cargarme con emociones positivas, para así poder descansar y reciclar la cabeza para ir a la próxima practica o partido en condiciones de rendir bien.
Por eso es tan importante evitar el “Vivo para Trabajar” que suele marcar la vida de los deportistas. Disfrutar de la vida mas allá del deporte es casi tan importante como cuidar el cuerpo o entrenarse, ya que si debajo del uniforme hay una persona, si esa persona está feliz, seguramente va a rendir mucho mejor que una que no lo está.
Se trata de cuidar tu vida personal y de relaciones para poder encontrar en ella el descanso necesario para reponer fuerzas cuando las cosas no salen. De allí que sea tan importante encontrar tus momentos de paz, diversión y crecimiento, más allá de lo estrictamente deportivo.

Ya saben que pueden enviarnos sus comentarios sobre el vídeo en nuestra web

Si lo desean también podemos atenderles en el e-mail

lawebdelmister@outlook.es

TWITTER: @lawebdelmister

facebook.com/lawebdelmister

PATRICIA RAMÍREZ: EL FÚTBOL NO DA NI QUITA LA FELICIDAD

Buenos días a todos, vamos con la publicación del fin de semana en @lawebdelmister y volvemos con la psicóloga deportiva Patricia Ramírez y una de sus publicaciones realizadas en el periódico deportivo MARCA el 13 de Octubre de 2015.

EL FÚTBOL NO DA NI QUITA LA FELICIDAD.

Un reciente estudio dirigido por Vincent Gouttebarge, Médico Jefe de FIFPro, el sindicato mundial de futbolistas, y catedrático asociado de la facultad de medicina de Ámsterdam, revela que los jugadores profesionales sufren más depresión y ansiedad que otros deportistas de alto rendimiento e incluso que la población no deportista. Un porcentaje de los jugadores, alrededor del 35 % de los encuestados, dijo haber sufrido un episodio en su carrera profesional.

Lo cierto es que no son las condiciones biológicas ni la vulnerabilidad genética lo que les predispone a sufrir estos cambios en el estado de ánimo. Así que tenemos que mirar factores sociales, educacionales y psicológicos como responsables de estos estados.

Desde dentro, ¿qué vive y sufre un jugador? Entre Primera y Segunda división juegan alrededor de 1.000 futbolistas, y muchos de ellos no cobran sueldos de los que puedan vivir el resto de su vida. Para poder ser uno de esos 1.000 futbolistas han tenido que entrenar desde muy pequeñitos, sacrificar horas de colegio, sufrir presiones por parte de sus padres, largos viajes en coche para jugar en el equipo de la ciudad porque el de su pueblo se les quedaba pequeño para su talento futbolístico, representantes que en ocasiones más que ayudar a su formación y calidad de vida han mirado los euros que el chaval podía hacerles ganar y con ello les han presionado más aún… muchos de los chavales han tenido además que abandonar la seguridad de un hogar para vivir en las residencias de los equipos de fútbol que veían un potencial en ellos.

Se les exige madurez, concentración, superación, que sean humildes y comedidos, que se superen en cada partido, que encajen las críticas y pitidos de quien se desahoga de sus frustraciones semanales con ellos en el campo, que sepan perder y ganar, que no acusen el esfuerzo para correr los 93 minutos, que no bajen los brazos, que sean simpáticos y que se hagan un selfie con la mejor de sus sonrisas cuando se les pide una foto.

Les enseñaron a jugar a fútbol, no a trabajar estas variables psicológicas que les proporcionan equilibrio personal. Algunos las traen de serie, pero otros no. Algunos tuvieron la suerte de contar con psicólogos y pedagogos en las canteras, pero otros no. Exigirles que toda la presión exterior no les afecte es exigirles demasiado. Igual deberíamos plantearnos muy en serio formarles para que, además de ser futbolistas, puedan ser personas capaces de gestionar sus presiones y emociones.

Y a los que ven los toros desde la barrera, no os extrañéis con este informe. La felicidad no te la da el fútbol, ni la cantidad de dinero que puedas ganar. La felicidad, en gran parte, viene de la capacidad para valorar lo que suma y abstraerte de lo que resta. No todos estamos entrenados para ello. Tampoco los futbolistas.

@patri_psicologa

 

Ya saben que pueden enviarnos sus comentarios sobre el vídeo en nuestra web

Si lo desean también podemos atenderles en el e-mail

lawebdelmister@outlook.es

TWITTER: @lawebdelmister

facebook.com/lawebdelmister

PATRICIA RAMÍREZ: CUANDO GANES HAZ MEMORIA

Buenos días a todos, en primer lugar pedir disculpas por la inactividad ayer tanto en la web como en las redes sociales, hoy vamos con nuestra típica publicación de fin de semana en @lawebdelmister, lo hacemos después de unas semanas con una nueva publicación de Patricia Ramírez (@patri_psicologa). Que publicó en el periódico Marca el 10/11/2015

CUANDO GANES HAZ MEMORIA

Cuando pierdes, te sientes mal, y ese sentirte mal te lleva a darle mil vueltas a lo que te ha llevado a cometer el error o a fracasar. Normalmente somos muy conscientes y tenemos muy claro aquello en lo que nos equivocamos. Analizar el fallo forma parte de nuestra cultura. Si se realiza de forma constructiva y se sacan soluciones, permite evolucionar.

¿Nos comportamos de la misma manera con el acierto o con la victoria? La mayoría de las veces, no. La propia emoción de euforia nos lleva a celebrar por todo lo alto lo que se ha conseguido. Pensamos que todo está bien y seguimos a pie juntillas el consejo de no tocar lo que funciona. Pero al dejar de analizar en detalle qué ha ocurrido para vencer, perdemos información muy valiosa que necesitaríamos en momentos futuros, dejamos de dar valor a lo que nos ha llevado a la cima y dejamos así mismo de fortalecer la autoestima.

Nos comportamos con la victoria como si fuera algo natural y nos comportamos con el fallo como si fuera algo extraordinario. Lo extraordinario requiere un gabinete de crisis. Así que en nuestra filosofía el señor error recibe toda la atención y la señora acierto, ninguna.

Y las personas, y en este caso los deportistas, terminan almacenando mucha más información de lo que no funciona que de lo que sí. Esto nos lleva a un desequilibrio de nuestra imagen, capacidades e incluso talento.

Así que cuando ganes, aciertes o te sientas orgulloso de tu rendimiento, haz memoria. Significa dedicar atención a ese momento y sacar conclusiones sobre qué te llevó a tener éxito. Así también podrás volver a repetirlo

Puedes hacerte estas preguntas, ¿si tuviera que volver a repetir esta competición, qué haría exactamente igual a lo que hecho esta vez?, ¿de qué me siento orgulloso?, ¿qué he puesto, qué he sacado de mí, cómo he actuado para alcanzar la victoria?, ¿qué aprendizaje me deja esta experiencia?

Analizar la victoria no tiene nada que ver con perder la humildad. Se pierde la humildad cuando se presume de lo que no se tiene. Analizar la victoria es afianzar lo que marcha bien para que esté presente y activo en tu memoria, para poder tener acceso a lo que sí sabes que ha funcionado, para reforzar tus valores, tu trabajo y tu técnica. El cerebro aprende más con el refuerzo que con el castigo. Si relacionas ese estado emocional que sientes cuando ganas con lo que te llevó a conseguirlo, estarás fusionando emociones, talento y capacidades

¿Por qué tus hijos sacan buenas notas? ¿Por qué conseguiste un ascenso? ¿Por qué te duran los amigos de toda la vida? ¿Por qué consigues hacer ejercicio de forma regular? Conocemos todos los por qué no…pero sabemos poco de los éxitos. Analizarlos nos dará seguridad y autoestima.

@patri_psicologa

Ya saben que pueden enviarnos sus comentarios sobre el vídeo en nuestra web

Si lo desean también podemos atenderles en el e-mail

lawebdelmister@outlook.es

TWITTER: @lawebdelmister

facebook.com/lawebdelmister

Te recomendamos descargar la nueva APP amiga: “DT FUTBOL”

PATRICIA RAMÍREZ: TENER LAS IDEAS CLARAS DA SEGURIDAD

Buenos días a todos, en primer lugar pedir disculpas por la inactividad de ayer tanto en redes sociales como en la web. Hoy vamos con una publicación más de la psicóloga deportiva Patricia Ramírez, que publicaron en el periódico Marca  el día 22/12/2015

TENER LAS IDEAS CLARAS DA SEGURIDAD

Muchos son los entrenadores que cuando no obtienen los resultados que desean les da por tocar todas las piezas: cambian sus titulares, cambian su sistema de juego, cambian la forma de entrenar y el número de horas de entrenamiento. En cambio, otros tienen sus ideas muy claras. Pueden quedarse con nueve jugadores a la media hora del partido o encajar 10 goles. Defender el sistema por encima de los acontecimientos es una señal de seguridad: significa que uno cree en lo que hace y que tiene las ideas claras.

Un entrenador dirige a veintitantos jugadores y el futbolista agradece saber qué tiene que hacer en cada momento y que se espera de él. Y esto se facilita cuando un entrenador transmite a lo que juega y apuesta por esa opción. Los deportistas a los que diriges no tienen todos el mismo nivel cultural, ni la misma capacidad de escucha, tampoco el mismo nivel de atención y concentración, ni siquiera comparten el mismo idioma, con lo que se dificulta la comunicación y el entendimiento. Así que tener un mensaje, una idea y repetirlo hasta la saciedad permite que el grupo tenga clara la filosofía y esto aumenta la seguridad: “Se espera esto de mí y se espera siempre, en cualquier situación”.

Tener las ideas claras también permite perfeccionarlas. Si trabajas sobre el mismo concepto puedes entrenar y limar aspectos tácticos más finos que no puedes hacer cuando decides cambiar una idea general de juego. Al final, cada jugador termina siendo un especialista de lo suyo. Cuando has interiorizado la idea general, puedes dedicarte a perfeccionar otros aspectos impensables si tienes que adaptarte a una idea distinta. Ser fiel a tu sistema de juego transmite seguridad a los que diriges. Cuando tienes una idea clara y eres perseverante con ella, tus jugadores también se sienten seguros. Por el contrario, aquellos entrenadores que tocan piezas en función del resultado dan la impresión de no saber qué quieren, de buscar en el exterior lo que con sus argumentos y razones no consiguen. Los jugadores podrán compartir o no su filosofía, pero sí que tendrán a alguien que se muestra seguro y que sabe lo que quiere.

Las personas que se sienten seguras y tienen las ideas claras no actúan en función del entorno. Analizan las circunstancias para adaptarlas a su sistema. Porque su sistema es bueno. La convicción de que algo funciona permite invertir esfuerzo y trabajo porque sabes que tu idea puede llevarte a buen puerto. La inteligencia es la capacidad de adaptarse al medio. Pero esto no significa que tú tengas que modificar tu idea, sino que con las piezas que tienes y siendo fiel a tus principios, busques la manera de lograr tu objetivo.

@patri_psicóloga

Ya saben que pueden enviarnos sus comentarios sobre el vídeo en nuestra web

Si lo desean también podemos atenderles en el e-mail

lawebdelmister@outlook.es

TWITTER: @lawebdelmister

facebook.com/lawebdelmister

EL ONCE IDEAL

Buenos días a todos, hoy es día de partido para la mayoría de los equipos y os traemos el que es, según Luis Cesar Sampedro (entrenador Albacete Balompie), el 11 ideal para afrontar cada uno de nuestros partidos.

MI ONCE IDEAL

luis cesar sampedro.jpg

Sustituyo: La manera de ganar en función del club, la ciudad y su idiosincrasia.

Combino: Muchos estilos de juego y formas de entrenarlos

Adapto: Las posiciones de los jugadores para ser mejores en conjunto

Maximizo: Los actores principales del partido y protagonistas que sean los equipos

Minimizo: El valor de los rivales antes de un enfrentamiento

Mejoro: La polivalencia de los jugadores que no sean especialistas de un puesto

Reinvento: Posiciones para que los jugadores conozcan muchas situaciones dentro de su oficio.

Elimino: La dependencia a un jugador para que el verdadero protagonista pueda ser el equipo.

Reutilizo: Mi polivalencia en función de la realidad que me encuentro.

Reformo: Aspectos del juego hacia nuestra manera de jugar, mediante análisis y métricas.

Reinvierto: En recursos humanos, perfeccionamiento de técnicas e investigación de jugadores.

 

Ya saben que pueden enviarnos sus comentarios sobre el vídeo en nuestra web

Si lo desean también podemos atenderles en el e-mail

lawebdelmister@outlook.es

TWITTER: @lawebdelmister

facebook.com/lawebdelmister

PATRICIA RAMIREZ: USTED ES SU PADRE NO SU ENTRENADOR

Buenos días a todos, terminamos la semana en @lawebdelmister con una nueva publicación que la psicóloga deportiva Patricia Ramirez realizo en el periódico el país el 21/09/14

USTED ES SU PADRE, NO SU ENTRENADOR

“Me siento triste cuando mi padre me regaña después del partido. Me dice que no he jugado con intensidad, que así no seré nunca un jugador de Primera División, que fallo en los pases porque me falta concentración. Y mi madre le apoya. Dice que juego como si no me importara ganar. También me echan en cara que se gasten dinero en mí y que me dedican muchas horas llevándome y recogiéndome del fútbol. A mí me gusta jugar al fútbol, me gusta aprender cosas nuevas, dar un pase de gol, estar con amigos, ganar, pero tampoco me importa mucho perder, porque eso es lo que nos dice el míster. Pero últimamente ya no disfruto, vengo a jugar los fines de semana nervioso, pensando que si no le gusto a mi padre, lo oiré gritar desde la banda, me dirá que me mueva, que espabile, y a veces me siento tan nervioso que no sé ni por dónde va el balón. Si vale la pena seguir viniendo cuando ya no disfruto. Pero si decido no jugar más, también les voy a decepcionar”. 

Son muchos los padres y madres que acompañan a sus hijos a los partidos, competiciones y entrenamientos. Se sientan en la grada, observan, les dan directrices y se involucran en el deporte de sus hijos como si ellos fueran los que dirigen. Existen diferentes especímenes de padres y madres.

Los que asumen papeles positivos. Son aquellos en los que el interés del padre está en que su hijo disfrute de lo que hace.
El padre taxista. Acompaña a su hijo, le deja en el entrenamiento, le recoge. Suele ser un padre al que los deportes le gustan bastante poco, pero le interesa que su hijo sea feliz.
El padre positivo. Anima, refuerza, se preocupa por cómo han ido los partidos. Le transmite entusiasmo sin presión. Felicita al chaval por el mero hecho de jugar y entrenar.

El padre involucrado. Le gusta participar en las decisiones y propuestas del club. Se interesa por la formación de los chavales o porque el centro obtenga ingresos. Este tipo de padres son activos en la divulgación de valores en el club y participan con cualquier acción que pueda mejorarlo.

Existen otros papeles, los negativos. Son aquellos en los que el comportamiento del padre influye negativamente en su hijo, generándole presión, exigiendo resultados y poniendo unas expectativas por encima de lo que el entrenador o el club esperan del niño
El padre pesado. Se pasa todo el día hablando de lo bien que juega, nada o corre su hijo y de que apunta maneras. No presiona directamente al niño, pero sin querer le traslada que su valor como chaval está en el juego.

El padre entrenador. Grita directrices desde la banda, corrige a su hijo cuando se monta en el coche, incluso contradiciendo las indicaciones del entrenador. Genera confusión en el niño, que por un lado tiene una idea de juego que el profesional trata de inculcarle, y por otro, la versión de su padre o madre. En deportes como la natación, este padre está en la grada paseando de punta a punta de la piscina, cronómetro en mano, midiendo tiempos y apuntando en una libreta. No es de recibo crear presión en el niño con distintos mensajes. ¿A quién cree que debería obedecer su hijo?
El padre que se cree Cholo Simeone. Trata de motivar, transmitir garra, le pide al hijo que se entregue, que se esfuerce, que se deje la piel en la cancha, que trabaje, que compita como si se le fuera la vida en ello. Pero olvida algo muy importante: ni su hijo es un jugador de Primera División que tenga que ganarse la vida jugando ni él es el entrenador del Atlético de Madrid. Solo consigue que su hijo pierda de vista los valores que le transmite el club, donde normalmente prevalece la generosidad por encima de la individualidad, disfrutar y aprender por encima de los resultados, y el juego limpio por encima de competir a cualquier precio.

El padre que resta en todos los sentidos. Da gritos desde la grada, desacredita al míster, le dice a su hijo que no entiende por qué él no juega cuando sus compañeros son peores que él, se comporta de forma grosera con el rival, insulta al árbitro y otras impertinencias más. Es el padre del que cualquier hijo se sentiría avergonzado.
Los motivos por los que los padres pierden los papeles son diversos. Muchos esperan que sus hijos les saquen de pobres convirtiéndose en Nadales o Cristianos. Otros desean que su hijo gane todo porque sus victorias son sus propios éxitos, es la manera de sentirse orgullosos del chaval y presumir de él delante de sus amigos y en el trabajo. Otros proyectan la vida que ellos no pudieron tener. Otros no tienen ningún autocontrol. No lo tienen en el partido de sus hijos, ni cuando conducen, ni cuando se dirigen a las personas. Y por últimos están los que cruzan los límites sencillamente porque no tiene consecuencias. Saben que está mal, pero su mala educación o ausencia de valores les hace comportarse como personas poco cívicas y desconsideradas.
El valor está en hacer deporte, porque es una conducta saludable, pero sobre todo en ser capaces de divertirse y relacionarse con los amigos. Lo demás no importa. Si no le presiona para que se supere con la consola de videojuegos, ¿por qué lo hace cuando va a los partidos? En el momento en el que la palabra jugar pierde valor –“jugar al baloncesto”, “jugar al fútbol”, “jugar al tenis”–, su hijo dejará de disfrutar y no querrá seguir yendo.
Si es padre o madre, recuerde, por favor, que es un modelo de conducta para su hijo y para sus compañeros de equipo. A los hijos les gusta sentirse orgullosos de sus padres y, en cambio, lo pasan terriblemente mal cuando se les avergüenza. Ser modelo de conducta conlleva mucha responsabilidad, porque sus hijos copian lo que ven en usted. Y su forma de comportarse debe ser la ejemplar para que facilite el aprendizaje de una serie de valores que acompañan al deporte

@patri_psicologa

Ya saben que pueden enviarnos sus comentarios sobre el vídeo en nuestra web


Si lo desean también podemos atenderles en el e-mail


lawebdelmister@outlook.es


TWITTER: @lawebdelmister


facebook.com/lawebdelmister