LESIONES LIGAMENTOSAS EN EL FÚTBOL 31/08/16

Buenas tardes a todos, ya estamos a Miércoles y como la semana anterior estuvimos hablando de las lesiones musculares mas frecuentes en el fútbol, esta semana desde @lawebdelmister hablaremos de las lesiones ligamentosas, según nos explica el Doctor Vicente Ferrer.

LESIONES LIGAMENTOSAS EN EL FÚTBOL

Los ligamentos son unas estructuras fibrosas formadas mayoritariamente por fibras colágenas y sustancia intercelular, dispuestas en haces y orientadas en el sentido de la tracción, que unen los extremos óseos articulares impidiendo unos determinados movimientos y permitiendo otros. Por sus características son casi inextensibles, ya que presentan menos de un 5% de fibras elásticas.

En el fútbol la lesión ligamentosa más frecuente es el esguince de tobillo, siendo el ligamento lateral externo el más afectado. Sin embargo, las lesiones ligamentosas más graves suelen ser las que afectan a la rodilla, en especial al ligamento cruzado anterior aunque, afortunadamente, es el ligamento lateral interno el que suele lesionarse más frecuentemente.

El término esguince significa lesión ligamentosa por tracción, precisándose de un mecanismo indirecto que estire la estructura ligamentosa. Pero el concepto es ambiguo al abarcar desde una simple elongación de fibras sin más trascendencia a una total solución de continuidad de uno o varios ligamentos de una articulación. Por este motivo es necesario establecer el tipo de esguince según su gravedad:

  • Esguince grado I o leve, se mantiene la longitud del ligamento, por lo que siempre va a cicatrizar de forma rápida, produciéndose una curación sin secuelas. Se manifiestan con ligero dolor y edema y no presentan laxitud articular.
  • Esguince grado II o moderado, existe un incremento en la longitud entre los extremos óseos y puede ser por roturas intraligamentosas o por roturas parciales. La tendencia es hacia la cicatrización, sobre todo en los ligamentos acintados, aunque puede cicatrizar con cierta elongación. Se manifiesta con impotencia funcional y dolor que típicamente aumenta al enfriarse la articulación. Suele acompañarse de una tumefacción periarticular o regional y puede dar lugar a cierta laxitud articular.
  • Esguince grado III o grave, existe una rotura completa del ligamento. No se deben confundir estas lesiones con un arrancamiento óseo que se produce por la tracción del ligamento. Inmediatamente de originarse la lesión, se produce dolor muy intenso y agudo. La tumefacción de partes blandas es más intensa y precoz. Se acompaña de laxitud articular, apreciándose al movilizar pasivamente la articulación un bostezo articular. La clínica puede ser paradójica, es decir, a pesar de la rotura completa del ligamento puede ceder el dolor notablemente tras los primeros minutos, debido a la rotura de las fibras sensitivas que transmiten el dolor.

En los esguinces que cursan con moderado dolor e inflamación está indicada la realización de una radiografía para descartar posibles fracturas por arrancamiento de las inserciones ligamentosas.

El tratamiento de urgencia es el mismo independientemente del grado lesional. Hay que aplicar: crioterapia (frío), vendaje compresivo, elevación del miembro, AINE por vía general y evitar el apoyo deambulando lo imprescindible con muletas. Con estas medidas buscamos limitar el proceso inflamatorio y obtener una más rápida curación.

El tratamiento definitivo varía según el grado. La inmovilización no es necesaria en los esguinces leves, existiendo discusión sobre la conveniencia de utilizar una inmovilización rígida o movilizar precozmente en los graves. En la actualidad existe una tendencia a disminuir el tiempo de inmovilización, siendo muchos los autores que defienden la movilización inmediata.

Cuando se tolera la deambulación sin dolor ni inflamación, se utilizan ortesis o vendajes funcionales de protección y se realizan ejercicios orientados a la recuperación de la movilidad articular y a la potenciación de la musculatura periarticular. Por último, será necesario realizar ejercicios para recuperar la propiocepción.

En cuanto a la prevención de las lesiones ligamentosas es aconsejable el entrenamiento sistemático de la propiocepción de las articulaciones que más sufren este tipo de lesiones (rodilla y tobillo), reduciéndose la incidencia de las mismas y el número de bajas a lo largo de una temporada.

En los casos con historia de inestabilidad articular, se deberá proteger la articulación siempre que sea posible, con ortesis o vendajes funcionales y la actividad a realizar la consideremos de riesgo para la articulación.

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LESIONES MAS COMUNES EN EL FÚTBOL 24/08/16

Buenas tardes y feliz Miércoles, ya estamos a mitad de semana prácticamente y vamos con una publicación diferente a las tratadas anteriormente y vamos a conocer las diferentes lesiones musculares mas comunes que nos podremos encontrar en el fútbol.

LESIONES MAS COMUNES EN EL FÚTBOL

Según diferentes estudios epidemiológicos y atendiendo al sustrato anatómico, las lesiones musculares son las lesiones más frecuentes en la práctica del fútbol.

Lesiones musculares

Se caracterizan por localizarse sobre el músculo esquelético ocasionando dolor e impotencia funcional de grado variable. Es una patología considerada por muchos sanitarios como “menor” pero que en ambientes deportivos tiene una gran importancia, tanto por su frecuencia como por la incapacidad funcional que ocasionan

Lesiones musculares sin daño anatómico

Este grupo de lesiones son muy frecuentes en la práctica deportiva. Son más temidas por las molestias que ocasionan que por su gravedad, ya que no presentan lesión de la estructura muscular

Calambre: Contracción involuntaria de un músculo o de varios fascículos musculares. Ocasiona el máximo acortamiento muscular y dolor intenso. Tiene lugar tras esfuerzos intensos y cortos en sujetos con actividad física excesiva, mal preparados o con desequilibrios hidroelectrólicos.

Dolor postesfuerzo inmediato: Se presenta tras la realización de un ejercicio intenso que provoca fatiga muscular por acumulo de metabolitos. Tradicionalmente se le conoce como “sobrecarga”

Dolor postesfuerzo tardío: “agujetas” son microlesiones que se localizan en la unión músculo-tendinosa, que se producen al reinicio de la temporada deportiva y/o tras la realización de esfuerzos inhabituales. (5 a 7 días)

Contractura: Es un incremento de la tensión miostática involuntaria ocasionado tras un esfuerzo prolongado o de fuerte intensidad que origina una isquemia muscular. (5 a 10 días)

Elongación: Es el sobreestiramiento de todo un músculo. Suele producirse por una sobresolicitación excesiva y brusca de un músculo previamente estirado, por lo que se sobrepasa el límite de la elasticidad. (10 a 15 días)

Lesiones musculares con daño anatómico.

Actualmente van en aumento, probablemente por el aumento del número de competiciones y el excesivo entrenamiento. Son lesiones causadas por mecanismo indirecto, por una tensión excesiva

Lesión grado 1: Microrrotura fibrilar es una interrupción de la continuidad de un pequeño número de fibras musculares. (10 a 15 días)

Lesión grado 2: Rotura fibrilar, afecta a numerosas fibras musculares lo que ocasiona sangrado muscular y la típica respuesta reparativa. (3 a 6 semanas)

Lesión grado 3: Rotura muscular (parcial o total) es el mismo cuadro anterior pero afectando desde un importante número de fibras (al menos un fascículo) a todo el músculo completo. (45 a 60 días)

El mecanismo de producción más habitual es por un gesto incoordinado que conlleva una contracción violenta y rápida. El paciente recuerda con precisión el momento en que se produjo la lesión, ya que habitualmente refiere un dolor vivo (signo de la pedrada), la actividad que estaba realizando, y señala el lugar exacto de la lesión. Además refiere imposibilidad o notable disconfort para continuar con la actividad física.

Contusión muscular: Se produce por un traumatismo directo. Se diferencia en diferentes grados dependiendo de su gravedad: desde un grado 1 (leve) donde simplemente hay una extravasación de sangre al tejido conjuntivo con la correspondiente equimosis, hasta la rotura o desgarro de fibras musculares (grado 2 y 3), donde existe aplastamiento de fibras musculares que cursan con hematoma por extravasación de sangre.

PREVENCIÓN

El mejor tratamiento de cualquier lesión es su prevención. Podemos reducir el número de lesiones intrínsecas evitando las siguientes causas favorecedoras:

  • Errores en el entrenamiento. El entrenamiento tiene entre sus objetivos la adaptación trófica, vascular y energética para conseguir la eficiencia del gesto biomecánico
  • Calentamiento ausente o insuficiente. El calentamiento ha de ser largo, progresivo, adaptado al deporte que se practica, al propio individuo y al medio ambiente.
  • Fatiga. Puede ser debida a una insuficiencia del entrenamiento o de la recuperación.
  • Disfunción entre agonistas y antagonistas. Ocasiona una contracción simultánea de ambos grupos musculares, produciendo la lesión en el área más débil. Puede ser debida a un desequilibrio muscular o a una mala coordinación
  • Reeducación y readaptación postlesión insuficiente. El músculo puede haberse debilitado por lesiones previas seguidas de una rehabilitación inadecuada.
  • Gesto técnico defectuoso. Motivo más frecuentemente referido pero el más difícil de confirmar en la práctica clínica.
  • Trastornos morfoestáticos. Frecuentes en los deportistas, aunque no está aclarado su relación con la lesión deportiva
  • Falta de extensibilidad. Los músculos que limitan la completa amplitud articular pueden lesionarse en aquellos deportes que exijan mucha extensibilidad muscular
  • Frío. La exposición prolongada al frío ocasiona músculos menos contráctiles de lo normal
  • Enfermedades intercurrentes, edad, fragilidad muscular constitucional o trastornos metabólicos como la hiperuricemia

Las medidas preventivas a recomendar son: estiramientos previos y tras la actividad deportiva, potenciación muscular para equilibrar los músculos agonistas con sus antagonistas, trabajo de la técnica y coordinación del gesto deportivo, correcta reeducación postraumática con readaptación vigilada y progresiva al esfuerzo, actuación sobre los factores higiénico-dietéticos, como la hidratación adecuada durante la práctica deportiva y la aplicación de las elementales normas dietéticas, y corrección de los trastornos estáticos.

Dr. Vicente Ferrer López

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